No todo lugar que podés ocupar es un lugar que te corresponde.
Podés tener capacidad.
Podés cumplir.
Podés resolver.
Podés sostener una función.
Pero eso no significa que ese lugar sea para vos.
El problema no siempre es fallar.
A veces el problema es funcionar bien en un rol que te apaga.
En una empresa o emprendimiento, uno puede adaptarse tanto a lo que otros necesitan que termina olvidando lo que realmente quiere construir.
La responsabilidad es importante.
Pero también puede convertirse en excusa para no escucharse.
No es lo mismo poder hacer algo que querer hacerlo.
Regla práctica
No confundas capacidad con destino.
Acción concreta
Revisá qué rol estás ocupando, qué parte de vos se fortalece ahí y qué parte se apaga. Si funcionás pero no encajás, necesitás replantear tu lugar.
Principio del emprendedor
El que deja de escucharse puede terminar trabajando muy bien en una vida que no eligió.