Saber hacer algo no alcanza.
Podés tener un buen producto.
Podés trabajar bien.
Podés ser responsable.
Podés resolver un problema real.
Pero si no sabés llegar al cliente, el negocio no camina.
El riesgo de emprender no está solo en dejar un sueldo.
También está en creer que el trabajo bien hecho se vende solo.
No se vende solo.
Hay que mostrarlo.
Explicarlo.
Ofrecerlo.
Cobrarlo.
Sostenerlo.
El problema no es no saber vender al principio.
El problema es emprender sin entender que vender también es parte del trabajo.
Regla práctica
Un buen producto sin ventas es solo una buena intención.
Acción concreta
Antes de emprender, definí cómo vas a conseguir clientes: quién los busca, cómo se contactan, qué se ofrece y cómo se cobra.
Principio del emprendedor
El que sabe hacer pero no sabe vender depende de que el azar le traiga clientes.