Arrugar papel para formar pelotas es una actividad muy simple, accesible y útil para practicar movimientos de las manos y los dedos.
Para hacerlo, el niño necesita tomar una hoja o un trozo de papel, apretarlo y comprimirlo hasta transformarlo en una pelota. Ese proceso exige fuerza, control y participación activa de los pequeños músculos de la mano.
¿Qué trabaja esta actividad?
🖐️ Fuerza intrínseca de las manos: arrugar el papel invita a utilizar los pequeños músculos de la mano que participan en muchos movimientos finos.
🤏 Motricidad fina: cerrar la mano, ajustar la presión y terminar de dar forma a la pelota requiere movimientos controlados.
🙌 Coordinación bilateral: una mano puede sostener el papel mientras la otra empieza a arrugarlo, o ambas pueden trabajar juntas durante la actividad.
🎯 Control de la fuerza: el niño necesita regular cuánto aprieta para comprimir bien el papel.
👁️✋ Coordinación ojo-mano: observar el papel y acomodarlo durante el arrugado ayuda a dirigir mejor el movimiento.
🧠 Atención y planificación: si se agregan consignas de tamaño, color o cantidad, la actividad también invita a organizar y seguir instrucciones.
¿Cómo hacer el ejercicio?
Entregale al niño una hoja de papel o varios trozos de papel liviano.
La propuesta es que tome cada papel con una o ambas manos y lo vaya arrugando hasta formar una pelota.
Puede comenzar con hojas pequeñas o medianas, que sean fáciles de manipular. Si hace falta, primero se puede doblar un poco el papel para que al niño le resulte más sencillo empezar a apretarlo.
Al principio no es importante que la pelota quede perfectamente redonda. Lo importante es realizar el movimiento de cerrar la mano, comprimir y seguir ajustando el papel.
Podemos convertirlo en un juego
Algunas consignas pueden hacer la actividad más entretenida:
“Hagamos muchas pelotitas de papel.”
“¿Podés hacer una pelota grande y otra más pequeña?”
“Vamos a preparar municiones de papel para tirar al cesto.”
“Hagamos pelotitas de distintos colores.”
“¿Cuántas pelotas podemos hacer con estas hojas?”
Después, las pelotitas pueden utilizarse para otra actividad, como embocarlas en un recipiente, pegarlas en un collage o clasificarlas por color y tamaño.
¿Cómo aumentar la dificultad?
Cuando la actividad resulte sencilla se pueden incorporar nuevos desafíos:
- Usar papeles un poco más grandes.
- Intentar hacer pelotas bien compactas.
- Hacer varias pelotas con una sola mano en algunos intentos.
- Diferenciar pelotas grandes y pequeñas.
- Utilizar papeles de distinto grosor.
- Clasificar las pelotas por color.
- Hacer una cantidad determinada siguiendo una consigna.
La dificultad puede adaptarse según la edad y las posibilidades del niño.
Materiales
Para realizar esta actividad necesitás:
- Hojas de papel, papel de colores o revistas viejas.
- Una mesa o superficie cómoda.
Opcionalmente se puede agregar un recipiente, una caja o una cartulina para reutilizar las pelotitas en otros juegos.
Apretar, comprimir y dar forma con las manos
Aunque parece una actividad muy sencilla, arrugar papel exige que la mano se cierre, que los dedos hagan fuerza y que el niño ajuste el movimiento para transformar una hoja plana en una pelota.
Por eso, puede convertirse en una propuesta muy útil para practicar fuerza intrínseca de las manos y motricidad fina de una manera simple y entretenida.
Esta actividad es una propuesta general de juego y estimulación. No reemplaza la evaluación ni las indicaciones de un terapeuta ocupacional u otro profesional de la salud. Debe realizarse con supervisión de un adulto y utilizando materiales adecuados para la edad del niño.