Atar cordones en un tablero es una actividad muy útil para practicar una habilidad cotidiana de manera más simple y guiada.

Para realizarla, el niño necesita sostener el cordón, pasarlo por los agujeros, cruzarlo, ajustar la tensión y seguir una secuencia de pasos hasta formar el nudo o moño. Esa combinación convierte la propuesta en un ejercicio muy interesante para trabajar coordinación y organización del movimiento.

¿Qué trabaja esta actividad?

🧠 Secuenciación: atar cordones requiere seguir una serie de pasos en un orden determinado.

🙌 Coordinación bilateral: una mano sostiene, estabiliza o tensa el cordón mientras la otra guía el movimiento.

🤏 Motricidad fina: tomar el cordón, cruzarlo y formar el lazo exige movimientos pequeños y precisos.

🎯 Precisión: pasar el cordón por los agujeros y acomodarlo correctamente requiere control del movimiento.

👁️✋ Coordinación ojo-mano: el niño necesita mirar el recorrido del cordón mientras guía sus manos.

👟 Autonomía: practicar esta habilidad puede ayudar al niño en actividades cotidianas relacionadas con el vestido.

¿Cómo hacer el ejercicio?

Podés comenzar con un tablero para cordones, una zapatilla de práctica o una plantilla de cartón con agujeros grandes.

Primero mostrá cómo pasar el cordón por los agujeros, de a un paso por vez, hasta completar el recorrido.

Cuando eso resulte más sencillo, se puede avanzar hacia el cruce de los cordones y luego hacia el atado.

Al principio conviene trabajar lentamente y dividir la tarea en partes:

  • pasar el cordón por los agujeros;
  • cruzar los cordones;
  • ajustar;
  • hacer un lazo simple;
  • intentar el moño completo.

No hace falta lograr todo en un solo intento. La idea es practicar la secuencia poco a poco.

Podemos convertirlo en un juego

Algunas consignas pueden hacer la actividad más entretenida:

“Vamos a vestir esta zapatilla.”

“¿Podés pasar el cordón por todos los agujeros?”

“Crucemos los cordones de un lado al otro.”

“Hagamos un moño para que la zapatilla quede lista.”

“Primero armemos el recorrido y después intentamos el nudo.”

También se puede usar un tablero de colores o una zapatilla de juguete para que el ejercicio resulte más atractivo.

¿Cómo aumentar la dificultad?

Cuando la actividad resulte sencilla se pueden incorporar nuevos desafíos:

  • Usar agujeros más pequeños.
  • Trabajar con cordones más finos.
  • Completar el recorrido sin ayuda.
  • Seguir un color o una secuencia determinada.
  • Pasar del tablero a una zapatilla real.
  • Practicar el lazo y luego el moño completo.
  • Intentar realizar la actividad con mayor autonomía.

La dificultad debe adaptarse siempre a la edad y a las posibilidades del niño.

Materiales

Para realizar esta actividad necesitás:

  • Un tablero para practicar cordones, una zapatilla de práctica o una plantilla con agujeros.
  • Uno o dos cordones.
  • Una mesa o superficie cómoda.

También pueden utilizarse tableros didácticos, zapatillas viejas limpias o materiales caseros preparados para la actividad.

Un aprendizaje cotidiano que se construye paso a paso

Atar cordones no es una sola acción, sino una secuencia de pequeños movimientos coordinados.

Por eso, practicar en un tablero puede ser una buena manera de simplificar la tarea, repetir cada paso con calma y ayudar al niño a desarrollar coordinación bilateral, motricidad fina y organización del movimiento.

Esta actividad es una propuesta general de juego y estimulación. No reemplaza la evaluación ni las indicaciones de un terapeuta ocupacional u otro profesional de la salud. Debe realizarse con supervisión de un adulto y utilizando materiales adecuados para la edad del niño.