Esconder pequeños objetos dentro de una porción de plastilina transforma una actividad sencilla en un juego de búsqueda y exploración.

Para encontrarlos, el niño necesita apretar, separar, pellizcar y recorrer la masa con los dedos, combinando movimientos de fuerza y precisión con la exploración de distintas sensaciones táctiles.

¿Qué trabaja esta actividad?

🖐️ Fuerza de los dedos: separar y abrir la plastilina requiere realizar fuerza con los dedos y las manos.

🤏 Pinza digital: tomar pequeños objetos escondidos invita a utilizar el pulgar y los dedos de manera coordinada.

✋ Exploración táctil: el niño puede intentar localizar los objetos utilizando el tacto antes de verlos.

🎯 Precisión: extraer un objeto pequeño sin desarmar toda la masa requiere movimientos controlados.

👁️ Coordinación ojo-mano: cuando el objeto comienza a aparecer, el niño ajusta el movimiento de sus dedos para retirarlo.

🧠 Atención y búsqueda: encontrar varios elementos escondidos convierte la actividad en un pequeño desafío.

¿Cómo hacer el ejercicio?

Tomá una porción de plastilina y escondé dentro algunos objetos pequeños adecuados para la edad del niño.

Luego amasá suavemente la plastilina para que los objetos no queden visibles.

La propuesta es que el niño los encuentre utilizando sus manos y dedos.

Puede apretar la masa, pellizcarla, separarla en partes o recorrerla con los dedos hasta descubrir dónde se encuentra cada objeto.

Al principio conviene esconder pocos elementos y utilizar objetos fáciles de reconocer.

Podemos convertirlo en un juego

Algunas consignas pueden hacer la actividad más entretenida:

“Hay cinco tesoros escondidos. ¿Podés encontrarlos todos?”

“Buscá el objeto sin romper toda la plastilina.”

“¿Podés descubrir qué objeto es antes de sacarlo?”

“Encontrá primero todos los objetos de un mismo color.”

“Vamos a contar cuántos tesoros encontramos.”

También se puede inventar una pequeña historia, por ejemplo convertir la plastilina en una isla donde hay tesoros escondidos.

¿Cómo aumentar la dificultad?

Cuando la actividad resulte sencilla se pueden incorporar nuevos desafíos:

  • Esconder más objetos.
  • Utilizar objetos de diferentes formas.
  • Buscar únicamente mediante el tacto durante algunos segundos.
  • Pedir que encuentre un objeto determinado.
  • Clasificar los objetos después de encontrarlos.
  • Contarlos o agruparlos por color o tamaño.
  • Utilizar una masa un poco más firme para aumentar el esfuerzo de los dedos.

La dificultad debe adaptarse siempre a la edad y las posibilidades del niño.

Materiales

Para realizar esta actividad necesitás:

  • Plastilina o masa para modelar.
  • Objetos pequeños adecuados para la edad del niño.
  • Una mesa o superficie cómoda para trabajar.

Pueden utilizarse, por ejemplo, piezas grandes de cuentas, figuras plásticas, botones grandes o pequeños juguetes sin partes peligrosas.

Buscar, tocar y descubrir

El atractivo de esta actividad está en que el niño no solamente manipula la plastilina, sino que tiene un objetivo concreto: encontrar algo escondido.

Mientras busca, utiliza los dedos de distintas maneras, aplica fuerza, explora la textura de la masa y realiza pequeños movimientos de precisión para recuperar cada objeto.

Esta actividad es una propuesta general de juego y estimulación. No reemplaza la evaluación ni las indicaciones de un terapeuta ocupacional u otro profesional de la salud. Los objetos utilizados deben ser adecuados para la edad del niño y la actividad debe realizarse con supervisión de un adulto.