Enroscar y desenroscar tapas es una actividad cotidiana que también puede transformarse en un muy buen ejercicio de motricidad fina.

Para abrir y cerrar un frasco o una botella, el niño necesita sostener el objeto, coordinar ambas manos y realizar movimientos de giro con la muñeca y los dedos. Esa combinación convierte la acción en una propuesta sencilla y útil para practicar habilidades manuales.

¿Qué trabaja esta actividad?

🔄 Rotación de muñeca: el movimiento de girar la tapa favorece la práctica de la rotación de la muñeca.

🙌 Coordinación de ambas manos: una mano sostiene el recipiente mientras la otra gira la tapa.

🖐️ Fuerza de dedos y manos: sujetar y hacer girar la tapa requiere presión y control.

🤏 Motricidad fina: los dedos participan activamente en el agarre y en el movimiento de giro.

👁️ Coordinación ojo-mano: el niño observa cómo alinear la tapa y cómo completar el cierre o la apertura.

🎯 Precisión: colocar bien la tapa y lograr que enrosque correctamente exige controlar el movimiento.

¿Cómo hacer el ejercicio?

Ofrece al niño uno o varios frascos, botellas o recipientes con tapas de rosca fáciles de manipular.

Primero podés mostrarle cómo desenroscar una tapa girándola hasta abrirla y luego cómo volver a colocarla para enroscarla nuevamente.

La propuesta consiste en abrir y cerrar los recipientes varias veces, siempre con movimientos suaves y controlados.

Conviene comenzar con tapas grandes y fáciles de agarrar. Después pueden utilizarse distintos tamaños y niveles de dificultad.

Podemos convertirlo en un juego

Algunas consignas pueden hacer la actividad más entretenida:

“Abramos todos los frascos y después volvamos a cerrarlos.”

“¿Podés encontrar qué tapa corresponde a cada frasco?”

“Vamos a preparar una cocina de juguete abriendo y cerrando envases.”

“Abrí este frasco y guardá un tesoro adentro.”

“¿Podés cerrar bien todos los recipientes?”

También se puede jugar a clasificar tapas por color, tamaño o forma, y luego enroscarlas en el envase correspondiente.

¿Cómo aumentar la dificultad?

Cuando la actividad resulte sencilla se pueden incorporar nuevos desafíos:

  • Utilizar frascos y tapas de distintos tamaños.
  • Mezclar varias tapas para que el niño busque la correcta.
  • Abrir y cerrar varios recipientes seguidos.
  • Enroscar con una mano mientras la otra sostiene con mayor firmeza.
  • Trabajar con tapas un poco más pequeñas.
  • Incorporar juegos de clasificación antes de enroscar.

La dificultad siempre debe adaptarse a la edad y a las posibilidades del niño.

Materiales

Para esta actividad necesitás:

  • Frascos, botellas o recipientes con tapas de rosca.
  • Una mesa o superficie cómoda.

Opcionalmente pueden utilizarse envases de distintos colores, tamaños y formas para ampliar el juego.

Un movimiento cotidiano que también se practica

Abrir y cerrar un frasco parece una acción muy común, pero requiere coordinar las manos, controlar la fuerza y realizar movimientos de giro precisos.

Por eso, enroscar y desenroscar tapas puede ser una actividad muy útil para practicar motricidad fina y rotación de muñeca a través del juego.

Esta actividad es una propuesta general de juego y estimulación. No reemplaza la evaluación ni las indicaciones de un terapeuta ocupacional u otro profesional de la salud. Debe realizarse con supervisión de un adulto y con materiales adecuados para la edad del niño.