Alejandro Magno fue uno de los conquistadores más importantes de la historia antigua. Rey de Macedonia y líder de un enorme imperio, estaba acostumbrado a que todos quisieran algo de él: poder, dinero, protección, cargos o favores.
Sin embargo, una de las anécdotas más famosas de su vida cuenta que fue a visitar a Diógenes de Sinope, el filósofo griego que vivía con extrema sencillez y rechazaba las riquezas materiales.
Alejandro, impresionado por su forma de vida, le preguntó si podía hacer algo por él.
Diógenes respondió de una manera inesperada: solo le pidió que se corriera porque le estaba tapando la luz del sol.
En este chiste imaginamos que Alejandro Magno vuelve a encontrarse con alguien que tampoco parece querer grandes cosas.
Esta vez le pregunta a Esqueletus.
Pero Esqueletus, siempre fiel a su lógica absurda, no pide oro, poder ni territorio.
Solo necesita protector solar.
Una mezcla de historia, filosofía y humor absurdo que enfrenta a uno de los hombres más poderosos de la antigüedad con dos personajes que, cada uno a su manera, no parecen demasiado impresionados por él.
☀️ Diógenes solo quería recuperar la luz del sol.
💀 Esqueletus solo quiere cuidarse de los rayos solares.
👑 Alejandro Magno, en cambio, probablemente esperaba una respuesta un poco más ambiciosa.